Diagnósticos psicológicos

Ansiedad

La ansiedad es una reacción natural del cuerpo a situaciones amenazantes y constituye una suerte de función de sobrevivencia. Se pueden experimentar distintos grados de ansiedad, desde una preocupación difusa hasta síntomas corporal fuertes o una sensación de pánico, cómo si uno se fuese a desmayar. La ansiedad siempre es pasajera, pero puede retornar.

¿Cómo se siente la ansiedad?

La ansiedad se puede sentir de distintas formas dependiendo de la persona y puede variar en intensidad. Una ansiedad más tenue se puede sentir cómo preocupación, inquietud o una sensación de irrealidad, de estar como en una “burbuja”. La ansiedad fuerte se puede sentir más en el cuerpo. Pueden aparecer dificultades para respirar, presión en el pecho o palpitaciones. Si la ansiedad aparece rápida y súbitamente se le denomina angustia de pánico, y lo que ocurre al surgir la angustia es un ataque de pánico.

Al surgir la ansiedad, es común pensar “esto nunca pasará” o “me estoy volviendo loco”. Cuando sientas eso, ¡recuerda que no es verdad! La ansiedad siempre es pasajera y no es peligrosa, aun cuando se sienta así en el momento.

¿Por qué experimento ansiedad?

La ansiedad puede ser gatillada, por ejemplo, por un pensamiento o una sensación que te asusta, o que te hace sentir amenazado, impotente, fracasado o sin valor. A veces, la ansiedad está ligada a altas exigencias o sentimientos de vergüenza o culpa. Es habitual sentirse extraño o raro, que hay algo “mal” en uno.

La ansiedad también puede ser gatillada al sufrir una decepción o un abandono. El riesgo de perder algo que es importante para uno, por ejemplo, seguridad, estatus o amor, también puede provocar ansiedad.

¿Qué pasa en el cerebro cuando experimento ansiedad?

La ansiedad es una reacción incontrolable del sistema nervioso central. La reacción constituye una suerte de sistema de alarma que se activa cuando el cerebro y el sistema nervioso reaccionan ante una amenaza o un peligro. El peligro no siempre es real. Cuando el cerebro envía señales de que la vida es amenazada, el cuerpo reacciona y se vivencia como ansiedad.

La sensibilidad del sistema de alarmas dependerá de la persona y puede variar durante el transcurso de la vida. No es inusual sentir más ansiedad en la adolescencia y adultez temprana, y menos al avanzar en edad. La sensibilidad ante la ansiedad también puede verse afectada al vivir situaciones complicadas.

¿Qué tipo de tratamiento puedo recibir?

Todos los tratamientos contra la ansiedad implican aprender a manejar la ansiedad. La terapia se denomina de exposición e implica que tú, estando en una situación segura, gradualmente aprendes a soportar la sensación de ansiedad. Cuando se logra controlar en el momento, notarás que desaparece por si sola luego de un lapso breve. Mediante la exposición, se puede adaptar la sensibilidad del sistema de alarmas del cerebro y así estar menos expuesto a la ansiedad.

¿Es habitual la ansiedad?

Todos experimentamos ansiedad alguna vez en la vida, algunos más que otros. A pesar de que la ansiedad es muy común, pocas personas hablan de ello abiertamente. Por tanto, muchos asocian la ansiedad con sentimientos como vergüenza y culpa. Dado que la ansiedad no se ve por fuera, las personas creen que solo ellas la viven, dificultando hablar del tema más de lo debido.

Muchos ocultan que tienen ansiedad o actúan cómo si no existiera. Cuanto más pretendas evitarla, más difícil será manejarla.

¿Cómo se puede manejar la ansiedad y qué puedo hacer?

Es natural querer huir cuando surge la ansiedad. Es humano tratar de evitar malestares. Pero la ansiedad no desaparece al intentar evitarla, por el contrario. Una buena manera de manejar la ansiedad es aceptándola, gozar de la situación y no intentar huir de ella. Si lo puedes soportar, la ansiedad suele desaparecer más rápido y será más fácil de manejar en el futuro.

Ayuda hablar con alguien sobre cómo te sientes. A menudo hablar es el primer paso a la mejoría. También puedes aprender más sobre la ansiedad leyendo al respecto y sobre cómo tratarla.

Muchas veces, el estrés y la ansiedad están emparejados. Si intenta comer, dormir y realizar actividades que te gustan, generarás mayor resistencia ante tanto el estrés como la ansiedad. Otra cosa importante es atreverse a decir que no y poner límite a lo que eres capaz de hacer.

¿Qué es un trastorno de ansiedad?

Cuando la ansiedad afecta su vida diaria, puede tratarse de un trastorno de ansiedad que debiera ser tratado. Por ejemplo, un trastorno de pánico, trastorno de ansiedad generalizado, trastorno de ansiedad social o trastorno fóbico.

¿Cuándo debo buscar ayuda?

Si cada día sientes tanta ansiedad que esto logra afectar tu vida, debes buscar ayuda. No lo veas como un fracaso; a menudo se requiere coraje para pedir ayuda, y cuanto antes lo hagas mejor. Si de todos modos no quieres pedir asistencia, pídale a alguien de confianza ayudarte en ello. Si no cuentas con alguien de confianza que pueda ayudarte, puedes llamar o chatear con alguien en la línea de apoyo de forma anónima. Aquí encontrarás un listado de organizaciones que puedes contactar.