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Adicción al juego

En Suecia, muchas personas tienen problemas con juegos que involucran dinero y están en riesgo de desarrollar una adicción al juego. Las tragamonedas y los juegos por Internet son los más adictivos y pueden conducir a una enfermedad equivalente a la adicción al alcohol o a las drogas.

¿Qué es la adicción al juego?

Aproximadamente el 2 por ciento de los adultos en Suecia sufren de problemas de juego y adicción al juego. Con problemas de juego se refiere a que el juego está fuera de control y genera consecuencias negativas para la vida de la persona. Puede generar daños a la salud y la vida social, y conducir a problemas económicos. Si existen problemas de juego, existe también el riesgo de caer en la adicción al juego.

La adicción al juego, o ludopatía, es un trastorno mental comparable con la adicción al alcohol y a las drogas. Igual que en el caso de otras adicciones, existe un defecto en el sistema de recompensa del cerebro. Para ser diagnosticado con el trastorno, la persona ha debido intentar disminuir o terminar con el juego sin éxito. Cuando no se puede jugar, se generan emociones de inquietud e irritabilidad.

Otros síntomas de la adicción al juego son el jugar cada vez mayores montos, querer revancha cuando se pierde y constantemente pensar en el juego o en cómo conseguir dinero para jugar. Muchas personas juegan para suavizar nociones negativas tales como la ansiedad o la depresión.

¿Cómo afecta la vida diaria?

El juego afecta la vida del enfermo y su entorno en gran medida. Es habitual que comience a mentir, incluso a familiares o amigos, para ocultar su adicción. Con el tiempo, habitualmente son los familiares quienes deben solucionar la crisis económica ocasionada por el afectado, dañando así muchas relaciones. Cuando el juego es lo único importante, se hace más fácil cometer delitos para conseguir dinero. Este estilo de vida puede hacerse incompatible con el trabajo o los estudios.

Muchos adictos al juego además presentan otros problemas psicológicos, tales como ansiedad, depresión o abuso de alcohol. Esto puede conducir con facilidad a espirales negativos que hacen escalar el acto de jugar. Muchas veces, ganar dinero deja de ser importante con el tiempo y el placer de la recompensa adquiere un rol fundamental en la adicción.

¿Se puede lograr una mejoría?

La adicción al juego es un problema de salud pública creciente y ha originado una nueva ley. A partir del 1 de enero de 2018, las personas con problemas de juego tienen el mismo derecho a ayuda y apoyo que personas con problemas de alcohol y drogas. Esto implica, además, una responsabilidad social en la prevención de los problemas de juego.

Ser esclavo del juego daña la vida de la persona de muchas formas. Se requiere poner un freno al asunto para que el afectado y los familiares puedan tener una mejor vida. Es posible desactivar la función para juegos por Internet o deshacerse del computador o del teléfono durante un periodo.

El apoyo de los familiares y el hecho de tener a alguien con quien hablar sobre la adicción, pueden disminuir la sensación de soledad. Dedicar tiempo a otras actividades significativas también ayuda a quitar el foco en el juego.

Diagnóstico y tratamiento

Un médico o un psicólogo pueden establecer un diagnóstico si consideran que la persona cumple con los criterios necesarios para la enfermedad. Si sospechas que tu o un familiar sufre de dependencia al juego y quiere ser evaluado, puedes contactar con un ambulatorio o consultorio psiquiátrico. En caso necesario, el afectado podría ser derivado a un especialista en adicción al juego.

Charlas motivacionales y terapias cognitivo-conductuales son dos ejemplos de tratamiento para la adicción al juego. Pueden ser en grupo, individuales o en línea. También es importante aprender a reconocer y manejar recaídas de la enfermedad.